Tus defensas o sistema inmune se encuentran en la sangre, y está diseñado según el tipo, si es A, B, O y AB.
La sangre es un fluido de múltiples sustancias y células dentro de las cuales están las células que nos protegen de las enfermedades, que se llaman: sistema inmune, estos corpúsculos todo el tiempo supervisan qué entra a nuestro cuerpo y son capaces de detectar si lo que va entrando es amigo o enemigo, en otras palabras, las defensas están químicamente diseñadas para saber qué sustancias te hacen bien y cuáles te hacen mal.
Cuando entra a tu cuerpo una sustancia que tu sistema inmune lee como peligrosa, se desencadena de inmediato un mecanismo de defensa, que es algo así como un “bombardeo al enemigo” atacando con todo al intruso, de manera que no se fija que también está atacando al tejido u órgano donde se encuentra el enemigo, generando inflamación, toda esta actividad celular y de sustancias para eliminar al enemigo es caliente, arde, recuerda que es un bombardeo, y por esto se le llama inflamación, porque es caliente. Ahora imagínate que esta sustancia es un nutriente, que no es un virus, bacteria u hongo, sino que es un alimento o un compuesto de un alimento que te comes a diario, esto quiere decir que siempre será atacado apenas entre a tu organismo, lo que asegura inflamación constante, y con esto el deterioro constante de órganos, glándulas o tejidos en tu cuerpo, lo que a largo plazo se ve reflejado como enfermedad autoinmune, o enfermedad crónica de causa desconocida, o deterioro de las funciones de algún órganos glándula o tejido, y es por esto que al alimentación según el tipo de sangre es fundamental para mantener la salud, la mayoría de la gente no sabe que la alimentación es la que sostiene la salud, y le prestan menos atención de la que debieran, cuando son sustancias incluso que no están en la naturaleza, ahora, gracias a la industria de los colores, olores, sabores, preservantes, texturizantes, y todas las sustancias que son agregadas a nuestra comida para mejorar su aspecto, sea más atractiva, más rica, más gustosa y por lo tanto más adictiva porque además está saturada de sal, azúcar y grasa, las 3 grandes drogas mejor aceptadas por la humanidad aparte del tabaco y el alcohol.
